Por Eddy Kuhl

La región central y occidental que cubre el actual departamento de Matagalpa y el resto de los departamentos del norte en tiempos precolombinos estaba habitada por los indios “matagalpas”, llamados “uluas“ por los primeros cronistas españoles, o chontales” por los nahuas y chorotegas del pacifico.

Tenían su propia lengua, conocida antes como popoluca, que el lingüista y etnólogo llamo lengua indígena “matagalpa” en 1891.   Se conoce por una lista de 100 palabras y frases que recogió en 1855 el cura de Matagalpa, Victor de Jesus Noguera, encontrada por este autor en un museo de Filadelfia, luego publicada en medios locales, cual está siendo estudiada ahora en la Universidad Faren-UNAN de Matagalpa.

Los matagalpas nos dejaron nombres geográficos que conocemos como toponimias, se conocen por el sufijo “li” que significa “rio”, cayan= cerro, guina=gente, apa= peñón, como los nombres conocidos en las segovias: Samulali, Sacacli, Esteli, Susuli, Quilali, Guiguili, Cusmacayan, Susacayan, Apatite, Cusmapa, Jalapa, Jucuapa, etc.

Refiriéndose a la lista de palabra indígenas levantada por el padre Noguera, en 1909 el Dr Walter Lehmann, lingüista alemán, lo resume en su obra Die sprachen Zentral-Amerikas (Lenguas de Centro América), y dice:

El idioma popoluca se habla en la ciudad de Matagalpa, en los pueblos de San Ramón, Muymuy, Sébaco, y otros del Departamento de Matagalpa, y en los pueblos Telpaneca, Palacagüina, Yalagüina, Condega, Tologalpa, Somoto Grande y en varios valles del departamento de Segovia.

Según Noguera se ha extendido en tiempos pasados aun al actual Departamento de Chontales, como lo atestiguan los muchos nombres geográficos del idioma popoluca que allá se hallan. El nombre original de la tribu o de la lengua no se conoce.”

“Considerando la posición geográfica de los pueblos nombrados parece probable que estos Popolucas sean la tribu de los Chontales o una de las tribus que en el siglo XVI fueron comprendidos bajo ese nombre”

Esta lengua la han ubicado los lingüistas en la familia llamada Misumalpa, de origen macro-chibcha o sea suramericana. Sin embargo sus costumbres eran parecidas a la de los indígenas mesoamericanos, es decir conocían el maíz, el cacao, y el calendario. Eso se debe a la cercanía que mantuvieron por siglos con los mayas y posteriormente con los chorotegas y nahuas, con los cuales comerciaban.

Tenían su propia cerámica, que es conocida como “Segovia Naranja” o “Cacaoli”.

Su época de esplendor fue hasta el siglo IX, cuando comenzaron a declinar, coincidiendo con la caída de imperio maya, con el cual mantenían comercio

Eran sedentarios, es decir vivian en pequeños pueblos, tenían caciques y conocían la agricultura. Las esculturas de piedra que se han encontrado son del estilo amerrique o  chontales, no eran ídolos religiosos sino esculturas de sus personajes.

Se ha encontrado muchas pinturas rupestres, algunas de diseños originales y  hermosos

El primer encuentro de estos matagalpas con los españoles fue en 1525  cuando estos indígenas combatieron al Capitán Fernando de Soto, enviado por Hernandez de Cordoba,  en las faldas de las sierras de Joana Mostega, al sur de Dipilto, produciéndoles las primeras bajas a los españoles durante la conquista.

Luego en 1528 cuando Pedrarias envió al capitán Gabriel de Rojas a buscar el paso del Estrecho Dudoso pasando por Sebaco hasta llegar al rio Coco.

El primer esfuerzo por cristianizarlos fue en 1536 cuando Fray Lázaro de Guido bautizo centenares de indígenas en la vecindad de Sebaco. Luego de 1600 a 1616 cuando se adentro en estas montañas Fray Juan de Alburquerque 20 leguas adelante del actual Muy Muy,  estaba aprendiendo su lengua, que entonces llamaban “popoluca”